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Dinámicas de presentación









 Las dinámicas de presentación son juegos muy sencillos que permiten un primer acercamiento y contacto. Fundamentalmente están destinados a aprender los nombres y algunas característica mínima. Són útiles cuando los participantes no se conocen y es el primer momento. 

Se colocan todas las personas en círculo y el guía toma una madeja de lana y dice cómo se llama, qué hace, sus pasatiempos, etc. Cuando termina, le tira la madeja de lana a cualquier persona que quiera, pero sin soltar la punta. Luego los demás hacen lo mismo, tiran la madeja sujetándola de una punta y van creando una especie de tela de araña. Lo ideal es que después se pueda desenredar. 

El facilitador dice al grupo que están en una situación de naufragio y que deben formar botes salvavidas con algunas de estas características:
- Que  no queden del mismo grupo o ciudad. 
- Que no se conozcan entre si 
- Número de integrantes en el bote
- Mixtos o sólo hombres y/o mujeres.

Dentro del bote para sobrevivir deben cumplir algunas tareas:
- Aprenderse los nombres de los demás náufragos.
-Saber dónde nacieron
- conocer qué actividad realizan en el día. 
- deben ponerle un nombre a su bote. 

Al final, el facilitador pide a cada bote que demuestre que cumplió sus tareas y decide si sobrevive o naufraga. 

Distribuir ocho tarjetas o papeles por equipo, cada una con una palabra: amistad, libertad, diálogo, justicia, verdad, compañerismo, valentía, ideal, etc. Las tarjetas se depositan en un sobre. 
El animador forma los equipos y entrega el material de trabajo. Explica cómo realizar el ejercicio: las personas retiran una de las tarjetas sobre y cada uno comenta el significado que le atribuye. 
Enseguida el equipo elige una de las palabras y prepara un lema. 

Para concluir la actividad, cada equipo se presenta, dicen el nombre de sus integrantes y el lema.


Cada cual recibe una hoja en blanco. Debe escribir un aviso clasificado como los del diario, ofreciéndose según sus mejores cualidades. 
Se ponen los avisos en la pared para que los participantes puedan leer. 
Al final, se puede hacer una ronda de conversación en que cada uno cuente qué aviso le llamó la atención y puede hacer alguna pregunta al que lo escribió. 


Al comenzar, se les entrega a cada persona una hoja con un dibujo de un cofre. Se explica que ése es el cofre de los recuerdos (puede ser de las cualidades, de las expectativas u otra idea que tenga el facilitador) y que allí deben colocar cinco de sus mejores recuerdos. 
Cuando cada uno ya los escribió, se forman parejas y cada uno cuenta a su compañero sus tesoros.
Al terminar, se cambian los cofres con el de su compañero. 
Cuando todas las parejas terminan, cada uno va a contar lo que había en el cofre de su compañero, hasta llegar al último. 















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